Salud Mental

La salud emocional, el bienestar psicológico y el equilibrio psíquico son aspectos fundamentales de nuestra vida que nos permiten enfrentarnos a los cambios, contratiempos o problemas que aparecen en ella.

Sin esa salud, sin ese equilibrio, se añade una dificultad más a la hora de saber encontrar soluciones a las vicisitudes o prepararnos para los cambios que inevitablemente ocurren a lo largo del tiempo.

La autoestima, base de todo equilibrio emocional y mental, es en muchos casos deficiente debido a cómo nos han afectado los mandatos y las circunstancias del pasado, pero también puede verse afectada por acontecimientos inesperados o porque las cosas no nos salgan como nosotros esperábamos.

Sin embargo, la autoestima es un aspecto que podemos trabajar y fortalecer si ponemos algo de nuestra parte. Los sentimientos de bienestar o «felicidad» están asociados, según estudios científicos, a una hormona que nuestro cerebro fabrica y que se denomina endorfina. Las endorfinas, tienen la capacidad de ayudarnos a soportar mejor el dolor, están presentes en los momentos de euforia y felicidad, y muchos científicos las asocian también al amor.

Existen diversas maneras de generar endorfinas en nuestro organismo a través de diferentes prácticas, como una correcta nutrición, el deporte o la búsqueda de actividades gratificantes. El estrés es una respuesta natural de nuestro cerebro a situaciones de riesgo, en la que están implicados diferentes procesos neurológicos.

En el mundo actual, en el que los riesgos a los que nos enfrentamos son pocas veces objetivables o físicos (es poco frecuente tener que huir del ataque de un animal salvaje, como les ocurría a nuestros ancestros, o enfrentarse a una catástrofe meteorológica), nuestros miedos, temores y pánicos son la mayoría de las veces psicológicos.

El temor a no llegar a tiempo para entregar una tarea, ir corriendo de arriba para abajo todo el día para llegar a todas nuestras obligaciones, o el miedo a perder nuestro puesto de trabajo debido a la crisis son, en la actualidad, los fenómenos que mayoritariamente impulsan la respuesta de estrés.

La naturaleza nos ofrece una gran variedad de remedios que pueden ayudarnos a controlar estas situaciones de nervios, ansiedad o estrés, y también podemos contar con diferentes técnicas de entrenamiento mental. Por ejemplo, el cardo mariano tiene mucha utilidad, tanto para la parte mental como física.

La depresión es otro de los grandes males de nuestro tiempo. En algunos casos puede ser el resultado de un estrés incontrolado, que hace que nuestro cerebro se agote, que nuestros recursos neurológicos no den para más, y entonces caigamos en un letargo, una apatía y una desilusión generalizada por nuestra vida.

No hay que confundir depresión con tristeza. La tristeza es una emoción natural y necesaria que aparece en momentos de duelo, cuando nos sentimos impotentes ante una injusticia o simplemente cuando empatizamos con un ser que está sufriendo. La depresión es un estado patológico que va mucho más allá y que debe ser diagnosticado por un especialista.

Hay una planta que tiene muy buenos resultados, el hipérico o hierba de San Juan. Dentro de las propiedades del hipérico una de las más señaladas es que ha demostrado ser de gran ayuda en estados depresivos, lo cual está corroborado por numerosos estudios científicos.

 

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